TEXTO EVANGÉLICO
“Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos, y Jesús se montó. La multitud alfombró el camino con sus mantos; algunos cortaban ramas de árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba: «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!». Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad se sobresaltó preguntando: «¿Quién es este?». La multitud contestaba: «Es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea».” (Mt 21, 6-11)
COMENTARIO
Aunque, para quien no pueda escuchar el próximo Viernes Santo el relato del Evangelio de san Juan de la Pasión del Señor, las lecturas de la celebración eucarística de este día ya introducen en ella. Sin embargo, socialmente, este domingo queda marcado por la procesión de ramos, bien sean de olivo, de boj, de romero o de palmas, según la geografía.
Es un día propicio para manifestar la fe, la pertenencia a la Iglesia, quizá también a algunas hermandades y cofradías. Salir a la calle vestido de nazareno, llevar en las manos un ramo, lucir un traje de fiesta o visitar las sedes de las hermandades que han dispuesto sus pasos y tronos, que desfilarán en los próximos días, se ha convertido en una manifestación de identidad cristiana.
Los detalles e imágenes que se citan en el Evangelio, al narrar la entrada de Jesús en Jerusalén, sorprenden por el contraste que supone hacerlo en un burro frente a hacerlo en caballo y, más aún, en tanques. Jesús viene en son de paz. El olivo se ha convertido en señal de paz. ¡Ojalá el canto, el ramo en la mano y la confesión cristiana inunden de anhelos de paz y de convivencia estos tiempos tan violentos!
PROPUESTA
Manifiesta tu fe en Jesús.
La fuente de la Vida
Conocí Buenafuente la Semana Santa de 1986. Me llevó una amiga de la parroquia. Me impactó muchísimo el silencio de las comidas y la liturgia. Hasta entonces no había vivido…
Pascua en Buenafuente
No sabría resumir en pocas palabras lo que supone y ha supuesto para nuestra familia vivir la Pascua en Buenafuente. Quizá con la palabra REGALO del Cielo pues poder acompañar…
Tenía fe aún cuando dije…
1993. Llegamos sin saber dónde íbamos. Sólo la fe nos alumbraba. Estábamos ayudando a personas a salir del mundo oscuro de las adicciones. En Cifuentes había un piso para pasar…
Mi paso por Buenafuente
Estuve dos veces en Buenafuente. La primera para realizar un curso de música. La segunda para realizar los Ejercicios Espirituales. Las experiencias vividas quedaron grabadas en mi corazón. Compartir la…
Qué bien sé yo la fonte que mana y corre…
Solo un par de veces pude participar de unos días de Ejercicios en Buenafuente… suficiente para quedar «amiga» y agradecer que así se nos llame y se nos trate. El…
Una caricia de Dios
Caricia de Dios al sentir el privilegio de vivir algo único sin perder la perspectiva de que es real, que nos llena de frutos que debemos repartir.
Las campanas no pueden callar
Como desde hace cientos de años las campanas de la espadaña de Buenafuente nos siguen convocando para el recogimiento y la oración. No pueden callar: tienen que proclamar la belleza,…
Toda ofrenda era vaso de agua en tiempo de sed
“Ante tanta intemperie y pobreza en el monasterio, toda ofrenda era vaso de agua en tiempo de sed. Como eco de las noticias y envíos epistolares aconteció la chispa o…
El dolor es una caricia de Dios
“Su voz amigable que sirve de introducción al concierto vibra con especial emoción al hacer partícipes a los asistentes de que este no será uno más de los centenares que…
Ha sido el Señor el que nos llamó a este lugar
“Ha sido el Señor el que nos llamó a este lugar. Se ha servido de los instrumentos que se ha buscado Él. A propuesta de Jimena Menéndez Pidal, nuestra familia…







