He subido por ti hasta el Calvario.
Al igual que están tantos de los nuestros,
está sola la Cruz sobre la cima,
abrazados la tierra con el cielo
He traído a la sexta tu plegaria,
la de todos y también tus ofrendas.
Hoy las pisadas han sido medidas.
Los cipreses del camino me gritan.
Por tantos he subido clandestino.
No he podido olvidar tu presencia,
los lienzos blancos de los hospitales,
aroma del dolor de la pandemia.
Es privilegio que se cierna el viento,
aunque la brisa enrede los cabellos.
Es bendición subir y estar a solas
sobre el cimiento de la Cruz alzada
Por ti y por todos el embeleso,
por quienes no pueden mirar al cielo,
Y por aquellos que a esta hora mueren.
Para todos la Cruz es salvamento.
No sé si alguien me vio hurtar al tiempo
la hora parado junto al madero.
Allí he nombrado el deseo amigo:
¡Que un día de nuevo nos encontremos!