“Es la Palabra de Dios la que suscita la fe, la alimenta, la regenera. Es la Palabra de Dios la que toca los corazones, los convierte a Dios y a su lógica, que tan distinta es de la nuestra; es la Palabra de Dios la que renueva continuamente nuestras comunidades… ”
— Papa Francisco
San Benito, en su Regla, señala un principio lleno de sabiduría: “Ora y trabaja”. Este equilibrio beneficia no solo al espíritu, sino también al cuerpo. La semana tiene sus horas de trabajo y de descanso, y cada día debe vivirse como una danza que se acompasa con pasos de oración y labor.
TEXTO BÍBLICO “¡Oh Dios, Tú eres mi Dios, por ti madrugo. ¡Mi alma está sedienta…
TEXTO BÍBLICO “¡Oh Dios, Tú eres mi Dios, por ti madrugo. ¡Mi alma está sedienta…
No olvides, en tu peregrinación, acompañarte con la belleza de la creación, donde Dios ha dejado su firma más visible, pues todo lo hizo bueno y bello para deleite del ser humano.
Porque Cristo ha resucitado, nuestra fe no es un mito ni una simple expresión religiosa, sino una relación de amor con Aquel que sabemos nos ha amado tanto que no dudó en dar su vida por nosotros
Jesús ha consumado su entrega total y descansa, habiendo llevado a término el amor de Dios por la humanidad. Gracias a la carne y la sangre entregadas en favor de toda la humanidad, podemos dirigirnos a Dios y llamarlo Papá
XIII ESTACIÓN: JESÚS ES PUESTO EN LOS BRAZOS DE SU MADRE TEXTO BÍBLICO Junto a…
TEXTO EVANGÉLICO “Después Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de…
XII ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ TEXTO BÍBLICO “Llegada la hora sexta, hubo oscuridad…
Al contemplar a Jesús clavado en la cruz, podemos trascender y transfigurar la realidad, convirtiéndola en redención y solidaridad. Jesús no escoge el lecho del madero, pero lo transforma en fuente de vida: «Jamás el bosque dio mejor tributo en hoja, en flor y en fruto.»
Queridos amigos de Buenafuente: Un año más, y ya se cumplen cincuenta años de la…
Por el despojo del Primogénito, cada uno de nosotros heredamos la bendición de Dios, que nos convierte en sus hijos adoptivos. San Pablo dice: “Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para recaer en el temor, sino que habéis recibido un Espíritu de adopción filial, en el cual clamamos: «¡Abba, Padre!»














