TEXTO BÍBLICO
“Después de esto vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de todas las naciones, razas, pueblos y lenguas, de pie delante del trono y delante del Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos. Y gritan con voz potente: «¡La victoria es de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del Cordero!». Y uno de los ancianos me dijo: «Estos que están vestidos con vestiduras blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido?». Yo le respondí: «Señor mío, tú lo sabrás». Él me respondió: «Estos son los que vienen de la gran tribulación: han lavado y blanqueado sus vestiduras en la sangre del Cordero” (Ap 7, 9-14)
COMENTARIO
Día para sentir la intercesión de quienes están más cerca de Dios. Día para llamarnos a ser santos, porque Dios es santo. Jornada de memoria de tantos que nos han precedido en la fe y para sentirnos acompañados por quienes más nos han querido y nos quieren.
¡Tantos mártires, confesores, vírgenes, pastores! Los últimos papas han deseado proponernos la vida de quienes hemos conocido en la tierra: San Pablo VI, San Juan XXIII, San Juan Pablo II, el Padre Pío, Santa Teresa de Calcuta, San Carlo Acutis… Ellos se convierten en verdaderos intercesores y sus vidas son ejemplo para seguir el Evangelio.
La Iglesia perseguida, los cristianos clandestinos, las comunidades creyentes que se mantienen a pesar del ambiente hostil, personas a las que el papa Francisco ha llamado “los santos de la puerta de al lado”… todos ellos nos estimulan y nos dan ejemplo de cómo seguir a Jesucristo, cada uno según el don que le ha sido dado.
PROPUESTA
Sé santo, porque Dios es santo







