TEXTO BÍBLICO

IV Jueves Cuaresma 2022Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado” (Jn 5, 35-36).

COMENTARIO

Juan es la voz, Jesús es la Palabra; Juan indica el sendero, Jesús es el Camino; Juan es la lámpara, Jesús es la Luz. Él va a decir: «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no camina en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida» (Jn 8, 12). Ya en el prólogo del Cuarto Evangelio se afirma: “En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no lo recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.  No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz. El Verbo era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre” (Jn 1, 4-9).

IMAGEN: LA LUZ

Jesús abre los ojos al ciego, Él es la Luz del mundo. Quien se acerca al Evangelio no camina en tinieblas. La luz hace habitable un lugar, es expresión de vida, de presencia. Los dones son luz que se debe poner sobre el candelero para que alumbre a todos los de casa.

SOIS LUZ

Jesús no solo se nos muestra como Luz y radiante en el momento de la Transfiguración, sino que nos asegura que nosotros somos también luz en la medida que damos testimonio con los dones recibidos. Quien comparte la luz no se queda sin ella.

PROPUESTA

¿Difundes la luz que eres, o te encierras en ti mismo?

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