TEXTO BÍBLICO

Seis días más tarde Jesús toma consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, sube aparte con ellos solos a un monte alto, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». No sabía qué decir, pues estaban asustados. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: «Este es mi Hijo, el amado; escuchadlo»” (Mc 9, 2-7).

COMENTARIO

Los evangelios de Marcos y de Mateo sitúan la Transfiguración del Señor sobre el monte alto, el sexto día; en cambio, san Lucas la ubica el octavo día. Algunos ven en este cambio de fecha una referencia teológica. El sexto día hace referencia a la creación del ser humano, en este caso la Transfiguración revela al hombre pleno, perfecto, a Jesucristo. El octavo día profetiza el día de la Resurrección de Jesús, el día cristiano por excelencia. La Transfiguración nos adelanta no solo el triunfo del Hijo amado de Dios, sino nuestro propio destino.

LA MATERIA TRANSFIGURADA

Hoy es la fiesta de la luz, de la belleza, de la manifestación del más bello de los hombres, revelación de la virtud que contiene la materia. El místico sabe extraer de la piedra una escultura y pintar sobre una tabla el rostro majestuoso del Señor. El que sabe ver valora las cosas en su potencialidad, y llega a mostrar la bondad de la creación. El orden, la armonía, la medida exacta, la estética, el volumen, el espacio y la proporción, todos ellos conjugados nos muestran la belleza artística. Cada ser goza de la identidad original: “Y vio Dios todo lo que había hecho y era muy bueno, muy hermoso”.

PROPUESTA

¿Aprecias la bondad y la belleza en la materia, en el paisaje y en las personas?

© Buenafuente del Sistal 2022   |   Aviso Legal

Síguenos en Youtube:        Instala nuestra App: