TEXTO BÍBLICO
“Abrán cayó rostro en tierra y Dios le habló así: «Por mi parte, esta es mi alianza contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos. Ya no te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque te hago padre de muchedumbre de pueblos” (Gen 17, 3-5).
TEXTO EVANGÉLICO
“Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría». Los judíos le dijeron: «No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?». Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: Antes de que Abrahán existiera, yo soy».” (Jn 8, 56-58)
COMENTARIO
En una lectura sapiencial, descubrimos la reiteración del nombre de quien fue patriarca en la fe: se fió de Dios y emprendió un camino de obediencia, saliendo de su tierra y de su casa, fiel a la llamada.
Jesús, como argumento identificativo, se presenta como conocedor del patriarca y anterior a Abraham, con la apelación al nombre de Dios: «Yo soy». Si Abraham es referencia para los judíos, mayor debería serlo Jesús para los cristianos.
Somos privilegiados por conocer la historia de la salvación. Los patriarcas —Abraham, Isaac y Jacob—, así como los guías del pueblo de Israel, Moisés y Josué, eran anuncio de Jesús, quien se convierte en la razón para dar fe a su Palabra.
PROPUESTA
Cree en Jesús







