TEXTO BÍBLICO
“Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que cumplirá mi deseo y llevará a cabo mi encargo” (Isa 55, 10-11).
TEXTO EVANGÉLICO
“Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así: ”Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo” (Mt 6, 7-10).
COMENTARIO
La Palabra de Dios es eficaz, cumple su encargo, hace lo que dice, es fecunda, Dios es fiel y cumple su palabra, y como ejemplo el profeta nos refiere el proceso de la lluvia cuando empapa la tierra y la hace germinar.
Santa Teresa de Jesús en los diferentes modo de orar, apela al mismo ejemplo de la lluvia como mejor modo de regar el huerto: “Paréceme a mí que se puede regar de cuatro maneras: o con sacar el agua de un pozo, que es a nuestro gran trabajo; o con noria y arcaduces, que se saca con un torno; yo lo he sacado algunas veces: es a menos trabajo que estotro y sácase más agua; o de un río o arroyo: esto se riega muy mejor, que queda más harta la tierra de agua y no se ha menester regar tan a menudo y es a menos trabajo mucho del hortelano; o con llover mucho, que lo riega el Señor sin trabajo ninguno nuestro, y es muy sin comparación mejor que todo lo que queda dicho” (V 11, 7).
Los orantes y la Iglesia valoran la enseñanza de Jesús de orar con pocas palabras. El Maestro nos ha dejado el Padre Nuestro, y la misma Santa nos refiere que se puede obtener la más alta contemplación con la oración vocal, con tal que se haga con consideración. “Porque, a cuanto yo puedo entender, la puerta para entrar en este castillo es la oración y consideración, no digo más mental que vocal, que como sea oración ha de ser con consideración” (M I, 1, 7).
PROPUESTA
La Cuaresma es tiempo propicio para orar






